Cupcakes de Té Verde

Cupcakes de Té Verde
16 mayo, 2013 Pat

Creo que yo empecé a apreciar más el té verde desde nuestro viaje a Japó10 imprescindiblesn. Había de todo con té verde. Hasta el cansancio.

Hay que reconocer que tiene un sabor peculiar, que al principio resulta extraño a nuestro paladar occidental, pero cuando le coges el gustillo es difícil decir que no a cualquier bebida, chocolate o bizcocho que lo contenga… Además es un gran antioxidante, parece ser que previene algunas enfermedades cardiovasculares, ayuda a mejorar el rendimiento intelectual y la concentración y se estudia su posible influencia en una menor incidencia de determinados tipos de cáncer. Yo, que siento un profundo respeto por la cultura japonesa,  confío en que si en Japón (y otros países orientales) lo toman, es por algo.



Así que os traigo una receta de cupcakes de té verde, adaptada de una de la pastelería Hummingbirds. Básicamente tuve que reducir la cantidad de té verde de la buttercream, porque si usas el que yo encontré y pones la cantidad que dice en el libro, no hay quien se los coma. Pero no es culpa del libro, es que supongo que cada marca de té matcha es distinta. Por eso os digo qué té verde usé, dónde lo compré y la cantidad justa.

El té que yo compré es un “cook matcha”, específico para cocinar y mucho más barato que el té verde para la Ceremonia del Té. Lo compré en The Matcha House, que, por cierto, tiene un blog de recetas con té verde que no tiene desperdicio. Me ha sobrado tanto que tendré suficiente para probar varias de esas recetas tan apetecibles… (y os la mostraré)

De todas formas, si compráis otro, empezad por las cantidades que os digo, porque añadir es fácil, pero quitar, imposible (salvo que aumentes mucho las cantidades del resto de ingredientes, con lo que puedes acabar con un kilazo de buttercream…).


En estos cupcakes en particular, como me evocan algo tan natural, preferí no utilizar ninguna boquilla para poner la buttercream, y la puse a mano, con espátula. Les da un aspecto más casero…

Listo! Son fáciles de hacer, sólo hay que cuidar con la proporción de té, puede reducirse incluso un poco más si no estáis seguros de que quien vaya a comérselos sea un gran amante del té verde.

Y quedan con un color precioso… 😉

 Pat.