Un regalo para el profe

Un regalo para el profe
3 junio, 2014 Pat

Sé que las mamis andáis ahora como locas buscando regalos para los profesores de vuestros hijos, así que además de las láminas imprimibles para profes que el otro día os traje, hoy tenemos un DIY muy “apañao” que seguro que le arranca una sonrisa al susodicho (o susodicha): una taza decorada y unos lapiceros comestibles…

Para empezar tenemos los lápices. Necesitamos canutillos gruesos, si sois de Zaragoza, éstos son de Villacampa, una tienda de pan y pastas de-las-de-toda-la-vida en la calle Predicadores, y están deliciosos.


Sólo hay que hacer unos conos de fondant blanco y acoplarlos con cuidado en cada canutillo. No hace falta adhesivo alimentario:

Después, pintaremos las puntas con rotuladores comestibles, los que yo he usado son de Wilton:



Ahora vamos a por la taza. Con los rotuladores para cerámica resulta un poco complicado rellenar grandes superficies sin que queden marcas del trazo… por eso una buena opción es recurrir al puntillismo ;)Se puede dibujar el motivo previamente con un lápiz para que nos sirva de guía; el lápiz se borrará al lavar la taza. Primero dibujamos el contorno y después vamos rellenando:

Yo he usado los Porcelain Painter de Marabú.


EDITO: ahora usaría los Porcelain Pen de Hobby Line (los descubrí después y me gustaron tanto que son los que elegí para tener en la shop), porque si bien necesitan horno para fijarse, lo cierto es que la tinta fluye mejor y son más sencillos de usar.


Si queréis escribir algún mensaje, los puntitos también son una buena opción. Una de las ventajas de estos rotuladores es que si te equivocas, en el momento puedes borrar y corregir, por ejemplo, con un bastoncillo de algodón húmedo.

Y ahora sólo hay que colocar los lápices en su taza; como son canutillos cortos, colocaremos algo bajo ellos, por ejemplo, un poco de papel de seda arrugado:



Y ya lo tenemos!

Imposible que el profe no suelte alguna lagrimilla… 😉


Pat.