Un jarrón con lettering, sin tener ni idea (de lettering)

Un jarrón con lettering, sin tener ni idea (de lettering)
11 noviembre, 2015 Pat

¿Quieres escribir bonito pero aún no te has animado a probar? ¿no te ves capaz?
Bueno, seguro que sí lo eres, pero mientras te convences, podemos hacer un ensayo, una trampilla, para que sientas el gustito de dibujar palabras bonitas… =)

jarrón decorado con lettering usando una plantilla
¿Qué necesitamos?

  • un bote de cristal bien limpio y seco
  • pintura pizarra (se adherirá mejor al cristal)
  • un rotulador para cerámica (que podéis comprar en Paspartú)
  • la plantilla que podéis descargar aquí, que viene con la palabra “flowers” en tres tamaños, para que uséis el que más se adapte al tamaño de vuestro bote.

Primero recortamos la palabra en el tamaño elegido y la fijamos por el interior del cristal, en la posición elegida:


Y luego empezamos a repasar con el rotulador, tranquilamente, porque si nos equivocamos podemos borrar con un paño húmedo y empezar de nuevo, no hay problema.
Colocad bajo el antebrazo un apoyo, unos libros o una caja:


Tachaaaaán! Sin saber ni gota de lettering, oye, como una experta 😉

Ahora hay que dejar secar unas horas y hornear 90 minutos a 160ºC. Así podréis pasarle un paño para limpiarlo cuantas veces queráis y seguirá intacto (y si lo dejáis transparente o lo hacéis en un vaso o plato podréis meterlo al lavavajillas salvo que sea Arcopal).

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Y vamos a pintar el interior. Yo elegí uno de los nuevos colores de chalk paint de La Pajarita, que son preciosos, todos muy otoñales….

La idea es depositar en el interior del tarro una cierta cantidad de pintura y hacerla deslizar poco a poco hasta que no quede ni un hueco de cristal por cubrir. Luego, la pintura sobrante, vuelve al bote 😉

Unas notas sobre esta técnica:

  • Para este tarro, que es de unos 20cm de alto y unos 12 de ancho, vertí casi todo un bote de 175ml y tras cubrir el interior recuperé casi la mitad.
  • También podéis diluir la pintura un poco (sólo un poco!) para que deslice mejor, pero si lo hacéis que sea desde el principio, porque el color se aclara ligeramente. Pensad que en este caso la capa interior quedará más fina (seca antes pero es más delicada).


Tras tener el interior bien cubierto y recuperar la pintura sobrante, colocad el bote boca abajo para que caiga aún más. Esto lo hacemos para que no le cueste tanto secar y por si queréis recuperar algo más de pintura:


Y ahora pensaréis… ya, muy bonito, pero ¿puedo poner flores con agua? Pues no. La pintura se reblandecería… Pero para eso hay un truco muy sencillo:


Un bote más pequeño dentro es el que albergará el agua.
La ventaja de pintar por dentro es ese acabado brillante, que el color permanecerá intacto más tiempo que si lo pintamos por fuera (que también queda muy bonito) y que podemos añadir decoración exterior e incluso ir cambiándola si usamos rotuladores de tiza líquida, que también podéis encontrar en Estamposhop.




Os animo a probar, os sorprenderá lo agradecido que es!

Pat.