Rotuladores negros para caligrafía y brush lettering: probando, probando…

Rotuladores negros para caligrafía y brush lettering: probando, probando…
23 febrero, 2017 Pat

Es una verdad como un templo: intentar aclararse entre tanto rotulador de punta flexible, incluso si hablamos sólo de los negros, es tela marinera… :S

Por eso hace tiempo que rondaba mi cabeza hacer este post sobre rotuladores negros de punta flexible para caligrafía y lettering (bien lo sabéis quienes me seguís en Instagram), pero cada vez que me disponía a empezar llegaba a mí un nuevo rotulador… ¡así es imposible!

rotuladores negros para caligrafía y lettering

Y aunque sé que aquí faltan algunos (o muchos), están los más comunes ( y sí, todos los que veis aquí los podéis comprar en la shop 😉 )


¿Qué hay que valorar para elegir un rotulador de punta flexible?

El tamaño (evidentemente)

El grosor de la punta (sólo de la punta): influye en la facilidad para conseguir líneas muy finas.

La dureza: condiciona la facilidad para pasar del trazo fino al grueso; no son mejores ni peores por ser más o menos duros, pero según la fuerza que nosotros ejerzamos al escribir sí van a resultarnos más agradables unos u otros.

El tipo de punta:

  Tipo pincel de fibras: formados por auténticas fibras sintéticas separadas que forman un penacho. Suelen ser recargables con cartuchos desechables y permiten controlar el flujo de tinta, de manera que su trazo puede ser de color uniforme e intenso o, por el contrario, presentar un aspecto de brochazo con algunos espacios vacíos (lo cual tiene su encanto a veces).

De una pieza: pueden ser de material tipo fieltro o tipo goma; los primeros se deterioran más fácilmente con el uso, se produce un cierto “despeluchamiento” que afecta a la facilidad para hacer trazos finos y uniformes.

El tipo de tinta: (a efectos de uso)

acuarelable: esto hará que una vez sobre el papel pueda trabajarse, mezclarse o matizarse con otros, hacer degradados… Dependerá también, por supuesto, del papel sobre el que estamos trabajando. Si vamos a hacer esto, mejor sobre papeles de acuarela. Cierto es que con negro haremos pocos degradados, pero puede darse el caso y además algunos de estos rotuladores vienen en una amplia gama de colores.

no acuarelable: una vez pasan al papel no admiten modificaciones, lo que no significa que no puedan hacerse pequeños degradados haciendo contactar las puntas de un par de rotuladores antes de escribir. Pero el resultado es más discreto.

permanente (resistente al agua y/alcoholes): una vez seca resisitirá el agua y, por lo tanto, se puede trabajar alrededor con acuarelas o rotuladores al agua sin miedo a que la tinta se emborrone. También resisten mejor el borrado con goma de trazos de lápiz que hubiéramos marcado debajo, a modo de boceto.


Y tras toda esta teoría (un poco simplificada), he agrupado los rotus en 3 bloques, en principio por su tamaño, y al final os hago un pequeño resumen, que sé que esto es muy espeso 😉

Bloque 1: lo que yo llamo pequeño formato (pero nunca tan pequeño como la pluma y plumilla); perfectos para pequeñas tarjetas, destinatarios en sobres, bullet journals y anotaciones en tus agendas, etc…

Bloque 2: medio formato; estupendos para tarjetas de mayor tamaño, textos extensos en láminas A5 y A4, portadas de agendas… También podrás usarlos en sobres y tarjetas pequeñas pero no para composiciones con muchas palabras.

Bloque 3: rotuladores propiamente de pincel (con fibras separadas), permiten hacer letras y palabras mucho más grandes que cualquiera de los bloques anteriores; es lo que yo llamo gran formato (dentro de los rotuladores que hay en el mercado).

Nota: Usando pinceles (con acuarelas, gouache y otras pinturas) podremos conseguir tamaños mayores que los que pueden hacerse con el más grande de los rotuladores que os enseño aquí.


Empezamos con el BLOQUE 1:

rotuladores negros flexibles para caligrafía, lettering, caligrafía moderna y brushing

  1. FUDENOSUKE HARD (TOMBOW): el que proporciona trazos más finos sin apenas esfuerzo, pero también requiere más presión para obtener un trazo algo más grueso (y ya veis que no es el que más grosor consigue). te gustará sobretodo si eres de los que aprieta muchísimo al escribir. Sólo disponible en negro. Punta tipo goma.
  2. FUDENOSUKE SOFT (TOMBOW): el hermano flexible del anterior; trazo fino menos fino, pero se consigue el grueso sin tanto esfuerzo. Sólo disponible en negro. Punta tipo goma.
  3. PENTEL TOUCH (PENTEL): más flexible que los dos anteriores, es uno de mis favoritos. Además está disponible en varios colores de intensidad excepcional. Punta tipo goma.
  4. PIGMA PROFESSIONAL FINE BRUSH (SAKURA): muy parecido al Fudenosuke hard, muy fino y rígido. Sólo disponible en negro. Permanente. Punta tipo goma.
  5. MANGAKA FLEXIBLE MEDIUM (KURETAKE): Punta tipo goma de terminación muy fina, tinta permanente resistente al agua y a los rotuladores con base de alcohol.
  6. PIGMA PROFESSIONAL MEDIUM BRUSH (SAKURA): Aquí el tamaño empieza a aumentar, aunque uno quiera, imposible escribir muy pequeñito. Sólo disponible en negro. Punta de nylon. Tinta permanente.
  7. ARTISTE (DOCRAFTS): Su calidad como rotulador individual no es comparable a la de los anteriores, pero lo compensa con una variedad de colores enorme, con su doble punta (cada rotulador tiene una punta flexible y una redonda rígida) y un precio más que competitivo. Sólo está disponible en packs de 12 ó 36 colores, su punta es tipo fieltro y son acuarelables.
  8. PIGMA BRUSH (SAKURA): Punta muy alargada y finísima en el extremo, es de los que más contraste de grosor permite. Existe en 8 colores. Tinta permanente (no acuarelables).
  9. PIGMA PROFESSIONAL BOLD BRUSH (SAKURA): el de mayor grosor de los Pigma, punta de polietileno poroso y tinta permanente.


¿Pasamos al BLOQUE 2?

Aquí tenemos los que más vamos a usar, creo yo, tanto por su tamaño como porque la mayoría  se venden en una gama de colores amplísima y que permite hacer mezclas y degradados 😉

10. BRUSHABLES (KURETAKE): éstos son rotuladores de punta doble, ambas flexibles, en dos colores coordinados. En la shop están agrupados por gamas (azules, violetas, verdes…). La punta es de tipo fieltro y son súper manejables, geniales para empezar. Además los colores son puro amor, eso sí, no son acuarelables. Pueden hacerse pequeñas mezclas pasando un poco de tinta de un rotu a otro antes de escribir (poniéndolas en contacto un par de segundos).

11. ABT DUAL BRUSH (TOMBOW): Qué os voy a decir que no sepáis ya: doble punta (una flexible y una redonda) y un montón de colores preciosos, aptos para hacer mezclas y degradados sobre el papel, ya sea usando otros tonos, su rotulador “blender” o su kit de mezclas (Blending Kit).

12. ART&GRAPHIC TWIN (KURETAKE): También de doble punta, la de tipo pincel es de goma hiperflexible y aunque puede ser un poco difícil de manejar al principio, es de mis favoritos porque ninguno tiene un efecto “acuarela” tan marcado usando un sólo color… (en la foto se aprecia bien). Y para mezclar una vez sobre el papel, haciendo degradados, es con el que mejores resultados he obtenido.

13. BRUSH PEN ECOLINE (ROYAL TALENS): un gran descubrimiento, acuarela líquida pura dentro de un rotulador. Es muy acuoso y desliza de maravilla. Tanta agua tiene que hay que usarlo sobre papeles con cierto cuerpo e, idealmente, sobre papel de acuarela. Su punta es mayor y permite hacer palabras más grandes que los anteriores. Obviamente, es acuarelable 😉

14. y 15. He puesto estos dos rotuladores, el FABRICOLOR TWIN y el FABRICO porque aunque son rotuladores formulados para trabajar en textil (quedan fijos tras aplicar calor en seco), tienen una punta flexible y una redonda y no funcionan nada mal en papel. No son como los anteriores, pero son un buen comodín multiusos 😉


¡Y BLOQUE Nº3!

Aquí vienen los que son de auténtica punta pincel, que como veréis en la shop tienen un coste más elevado… ¿cuáles son sus ventajas?

Primero: la punta está formada por fibras de nylon independientes (se ven fenomenal cuando estrenas el rotulador) que se empapan con la tinta del cartucho más o menos según presiones el depósito. Las fibras no se deterioran ni queriendo, así que la calidad del trazo se mantiene hasta la última gota de tinta. Cuando se acaba, sólo recambias el cartucho, que es mucho más económico que el rotulador completo.

Segundo: Estos rotuladores permiten controlar el flujo de tinta, abundante para un trazo uniforme y muy intenso, o más escaso para un trazo desigual y con algunos vacíos, de aspecto más urbano y muy útil también para imitar la escritura oriental.


16. BRUSHWRITER (KURETAKE): el más pequeño de los tres, existe en más colores, pero sólo el negro contiene tinta pigmento, es opaco y resiste al agua una vez seco.

17. BRUSH PEN (KURETAKE): fibras de nylon y tinta pigmento de gran intensidad (el negro más negro de todos), resistente a la exposición a la luz pero no resistente al agua.

18. COLORBRUSH (PENTEL): con éste consigo líneas finas más fácilmente que con el anterior, en cambio el negro es menos intenso. Existe en una docena de colores, en tienda lo encontraréis también en rojo. Me encantan, pero reconozco que para tener una gama amplia de colores resultan más prácticos y asequibles los del bloque 2 😉


Y hasta aquí la mega-revisión 😉

¿Conclusiones?

  • No todos escribimos igual, ni apretamos igual, ni nos gusta lo mismo… por desgracia para saber si un rotu nos gusta, tenemos que probarlo… pero espero que algo de aquí os ayude a decidir y al menos no compréis dos cosas casi iguales 😉
  • El negro es un gran comodín, tener uno en formato pequeño y alguno mayor siempre está bien.
  • Cada persona es un mundo y para gustos, los colores; si estáis empezando y queréis mezclar colores os aconsejo que probéis un Tombow, un Brush Pen Ecoline y un Art&Graphic Twin. En los talleres me he dado cuenta de que todos tienen sus superfans y sus detractores, y cada uno tiene su punto fuerte.
  • Para tener colores en formato pequeño para snail mails, agendas y bullet journals, son perfectos los Pentel Touch, Artiste y Pigma Brush… ¡y que viva el color!
  • No compréis para papel rotuladores que son para tela, pero si compráis rotuladores para tela, recordad que siempre podéis darles uso en papel. Es mejor eso a que se sequen por ahí olvidados…

Y ahora contadme en los comentarios… ¿cuáles habéis probado? ¿cuáles os encantan? ¿cuáles os resultan difíciles de manejar?

¡Contadnos a todos cualquier cosa que pueda ayudarnos! (y gracias por hacerlo)

¡Beso!

Pat.