Portavelas de Cristal, Arena y Sal

Portavelas de Cristal, Arena y Sal
3 abril, 2013 Pat

La pasada Semana Santa estuvimos un par de días en la playa. No hizo muy buen tiempo y no teníamos internet, así que, básicamente, pasamos el tiempo que Ali estaba dormida charlando, pensando… y yo, maquinando.
Y al volver tenía yo algunas cosas en casa, de ésas que compro sin saber para qué, sólo porque me parecen bonitas (y baratas). Y por supuesto tenía unos botes de cristal de conservas, limpios y listos para hacer algo con ellos. Soy la reina de los botes de cristal para reciclar.

Así que hoy os traigo inspiración; inspiración para coger cosas que uno tiene alrededor y unirlas para hacer algo diferente… la inspiración que a mí me dieron la arena, el mar, la luz de un atardecer lila en la playa…


Los materiales:

– unos frascos de cristal

– puntilla color crudo, de venta en cualquier mercería
– puntilla fucsia autoadhesiva, de Tiger (está en más colores)

– celo de doble cara Scotch

– arena
– sal gruesa
– colorante alimentario Fuchsia Americolor o cualquier otro en gel.
– velas de té.  El paso a paso:No hay mucho qué explicar, en realidad, ya os digo que hoy traigo más inspiración que técnica…

Para el primer portavelas:

Rodear el cuello del bote con la puntilla fucsia (despegar la tira adhesiva y pegar como si fuera celo).

Para teñir la sal: coger un bolsita de plástico, tipo bocadillo, y meter en ella la sal y una gota de colorante alimentario en gel. No sirven los colorantes líquidos! Revolver y revolver la sal dentro de la bolsa y en un minuto la tenéis teñida. Si el color no es bastante intenso, añadir otra gota y volver a remover. Así podéis teñir también azúcar corriente.


Para el segundo portavelas:

Como la puntilla beige no es autoadhesiva, sólo tenemos que pegarla con una cinta de doble cara fina y transparente, yo siempre uso la de Scotch, la compro en Folder.

Primero hay que rodear el bote con la cinta de doble cara y después pegar sobre ella la puntilla, no tiene misterio.

Rodear el cuello del bote con varias vueltas de cordón natural de lino o cualquier otro cordón rústico.

Rellenamos con arena (por si hay por ahí algún ecologista radical, diré que ésta no es arena de la playa, sino de jardinería :)…)


Y ya sólo hay que colocar una velita en el interior… para darles un toque especial, rodeé con la puntilla fucsia la velita de este portavelas…

… y en este otro coloqué una caracola…


Me encantan las velas!
Y creo que éstas han quedado sencillas pero muy delicadas… perfectas para adornar un rincón, una cena romántica o una boda DIY! Por qué no? Con la de botes que yo tengo…

¿Cuál os gusta más?

Pat.