Aviso a navegantes. O desventuras de un crucero.

Aviso a navegantes. O desventuras de un crucero.
8 noviembre, 2012 Pat

Imagino que en unos meses más me reiré de todo esto. De hecho ya empiezo. Pero cuando estaba allí no me reía. No fueron unas malas vacaciones, hubo muchas cosas buenas, pero desde luego no fueron como esperábamos…
Y que conste que no es mi intención que ningún amante de los cruceros se ofenda, de verdad, sé que a mucha gente le encantan y repite una y otra vez. De hecho nosotros nos animamos por tantas referencias buenas que habíamos escuchado… pero ahora que hemos probado puedo decir, y esto ya es mucho, que los cruceros no son para mí. Lección aprendida a precio de crucero en agosto. Menuda ganga. Claro, si vas en junio y pagas la mitad lo mismo lo ves desde otro prisma. Caro-caluroso-y-a-tope-de-gente es una mala combinación.

Pero para que no sea un post negativo, no hay que olvidar que procuro traeros cosas bonitas, lo iré salpicando de fotos de sitios chulis que hemos visto. Aunque haya sido a la velocidad de la luz. Por otra parte yo considero bonito también el ayudar a que alguna persona no tenga que comprobar por ensayo y error que un crucero no es lo suyo.

Y empiezo con una lista de las cosas positivas de estas vacaciones en general y del crucero en particular (al final del post vienen los peros, así quien no quiera que no los lea…):

-Hemos ido en familia, con mi hermano y mis papis, que han sido unos grandes niñeros para que Alfre y yo pudiéramos, cada noche, tomarnos una copita solos…

-El todo incluido de bebidas merece la pena, Mojito por acá, Fruit Punch por allá, después un  Strawberry Margarita y así sucesivamente… y todos ricos, la verdad…

-El personal del barco es encantador.


-La cuna que pusieron para Alicia era muy cómoda. Durmió genial todo el crucero. Noches y siestas. Y preparan unas cremas de verduras para bebés estupendas.

-Mi papá cumplía años en los días de crucero. Por 40 euros le pusieron un montón de globitos en la habitación y en la puerta, le prepararon una tarta con su nombre y le cantaron en la cena su «cumpleaños feliz». La sorpresa y las risas no tienen precio.

-Las cenas a la carta estaban fenomenal, ricas, variadas y muy agradables.

-El recorrido incluía sitios increíbles, es un gran escaparate para saber a dónde querrás volver en un futuro. Este crucero en concreto recorría el Adriático y, partiendo de Venecia, paraba en Dubrovnik, Santorini, Corfú, Mykonos y Rodas, para terminar desembarcando en Atenas.

-Desde el barco se ven unas puestas de sol espectaculares.


Y ahora los peros:

– No es nada relajante, mi idea romántica de tumbarme al sol con un cocktail mientras el barco surca aguas marinas se esfumó enseguida… las piscinas son diminutas, las hamacas insuficientes y el barullo constante: música de verbena a tope y animación constante por megafonía de la cual era imposible abstraerse. Supongo que no pertenezco a esa clara mayoría de españoles que adoran la bulla. Sorry.


– La mayoría de las paradas eran demasiado cortas… imposible apreciar casi nada de Santorini en 4 horas! Esto te obliga a veces a contratar las excursiones si quieres ver algo. Y contratarlas, además de un dinerito, supone hacer una cola detrás de otra…como borreguillos; lo contrario a mis vacaciones soñadas.


 – El buffet eran un caos; la comida pasable e intentar encontrar una mesa libre cuando se abría la veda casi misión imposible. Menos mal que había otro restaurante, de aforo más limitado, para comer a la carta, también incluido.


– Salvo que vayas en grupo y lleves la marcha puesta de casa la cosa nocturna está poco animada… y es más del estilo de «voy a tomar unas clases de bachata»…

Notas: – No cito el barco ni la compañía porque no creo para nada que ése haya sido el problema. No tenemos quejas en ese sentido.

– Debo decir que nos condicionó un poco ir con Ali y su silla de paseo, porque, en concreto, Venecia, Santorini y Dubrovnik están llenos de escaleras…

– Imagino que si tus niños son algo más mayores y ya puedes dejarlos a ratitos en alguno de los clubes infantiles la cosa cambia un poco, aunque sólo sea porque tengas algún momento con tu pareja que de otra manera no tendrías…


 – También creo que los cruceros que recorren el Mediterráneo más próximo hacen paradas más largas en cada destino, ya que éstos son más cercanos entre sí,  pasando todo el día en cada ciudad. Supongo que así es todo más relajado…


– Y supongo que si eliges una naviera que no sea española el ambiente puede ser un poco más tranquilo, ya sabemos como somos los españoles, chillones por naturaleza… eso descarta también las italianas y portuguesas. Hay que tener en cuenta, eso sí, que el personal en ese caso no hablará español, las indicaciones y menús tampoco estarán en nuestro idioma y aquellos espectáculos con diálogo serán en el idioma del buque.

Así que, en conclusión, creo que tardaremos muchos años en volver a hacer un crucero, y tendrá que ser con un nutrido grupo de amigos, que también tengan niños y que sean mayorcitos, y previa revisión escrupulosa de los horarios en que el barco atraca y zarpa. Y a ser posible de compañía escandinava. Y en junio.

Ah! y también he llegado a otra conclusión… necesito un viaje a Santorini ya! aunque sean 3 días! Alfre y yo solitos, terrazas con vistas al mar, restaurantes románticos, paseos por callejuelas llenas de tienditas, a su vez llenas de tesoros… eso sí son unas vacaciones…


Pat.

2 Comentarios

  1. Núria SR 7 años hace

    Afortunadamente no he necesitado probar el método ensayo-error para saber que el crucero tampoco es lo mío. Ni lo de mi churri, ni lo de mi familia, así que estoy contigo al 1000000000%. Esto de ir en una lata (grande sí) sin posibilidad de escapar de la bachata, el merengue y el cha-cha-cha, más allá de lanzarte por la borda me ha cerrado esa opción sin posibilidad a repensarmelo.

  2. Luz 7 años hace

    Jajaja… lo que más me ha gustado han sido las conclusiones. Bueno, la experiencia ya la tienes, buena o mala, pero ahí queda. Mi hermana también se hizo un crucero y al igual que tú, vino un poco desencantada y sin ganas de repetir a no ser como tú dices con un nutrido número de amigos (ellos fueron solitos los pobres en busca del crucero romántico). Lo importante es tomárselo con humor y quedarse con lo positivo. Un abrazo.

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